martes, 25 de febrero de 2014

Descubriendo la Fundación Federico Ozanam

Antes de las navidades, se nos planteó a mi grupo y a mí la práctica final de Géneros Periodísticos, una asignatura del Grado de Comunicación Audiovisual de la Universidad San Jorge.  En ella debíamos elaborar un mini-reportaje de tres minutos sobre una organización social para aprender a gestionar todos los aspectos del proceso creativo de la pieza.

En cuanto tuvimos la oportunidad de elegir una organización, escogimos sin dudar la Fundación Federico Ozanam, para enfocar el trabajo de acción social en Aragón. La Fundación lleva años colaborando en campañas de recogidas de alimentos con el que fue mi colegio, el Sagrado Corazón de Jesús, donde rodamos una cadena humana de los alumnos de Bachiller transportando bolsas y bolsas de comida; donadas por los propios alumnos; hasta un camión de Ozanam. Una actividad diferente y llamativa que podría enriquecer mucho nuestro reportaje.

Finalmente, nos pusimos en contacto con la propia organización que nos abrió las puertas de su Centro de Día Cai-Ozanam situado en el barrio de Torrero. Allí nos recibió Marifé, la Directora del Centro, quien nos guio de principio a fin en nuestra visita. El trato que recibimos fue impecable, cercano y admirable. Además pudimos disfrutar de la compañía de algunos de los usuarios del centro como Adela, Antonio o Amparo, que gustosos compartieron con nosotros sus experiencias.

El resultado final de la colaboración entre el Colegio Sagrado Corazón de Jesús y La Fundación Federico Ozanam con nosotros, es este pequeño reportaje de tres minutos del que, particularmente, nos sentimos muy orgullosos. Y que sirve como precedente y aliciente a seguir trabajando y aprendiendo.

Juan José Saavedra


lunes, 24 de febrero de 2014

El papel del prospector de empleo en el mercado laboral actual

El prospector de empleo es la figura que en las entidades que gestionan empleo se encarga de visitar empresas para dar a conocer el servicio de empleo y los perfiles de las personas inscritas, e intentar captar ofertas de empleo para ellas. 

Entre otras cosas, supone un elemento de apoyo a la labor que los orientadores laborales realizan en los despachos, ya que aporta información interesante de lo que en el mercado laboral se está moviendo.  En este momento en el que hay tanta gente buscando empleo, y menos opciones de participar en procesos de selección o de simplemente tener entrevistas de trabajo, se genera una sensación de incertidumbre debido a la falta de referencias directas respecto a lo que las empresas demandan.

El hecho de tener menos acceso a un contacto directo con la empresa hace que la esperanza de acceder a un puesto de trabajo baje y la actitud con la que nos presentamos a las ofertas de empleo sea más negativa que antes; esto lógicamente se traduce en resultados menos favorables, lo que genera un círculo vicioso de desesperanza del que resulta difícil salir. 


jueves, 6 de febrero de 2014

El trabajo en Torrevirreina

Tengo 20 años y estudio periodismo. Decidí acudir a la Fundación Federico Ozanam porque en la universidad San Jorge me pidieron hacer un fotoreportaje de temática social y pensé que sería una buena opción recurrir a una fundación que se dedica al trabajo por las personas.

Quedé con Costanza, responsable de comunicación, que me atendió para explicarme cómo funciona Ozanam. Me aconsejó centrarme en el ámbito de formación  y especialmente en el centro de Torrevirreina. Desde el principio, me sentí como en casa. Se volcaron de pleno en mi trabajo, me facilitaron todos los contactos que necesitaba y el acceso a los lugares para tomar fotografías. 

Así llegué a Torrevirreina. Eran las 8 de la mañana y mientras yo pasaba con mi coche por los campos de Movera para llegar al centro, adelantaba a jóvenes y adultos que se dirigían a pie para empezar su jornada de trabajo. Al llegar, Marisol me mostró las instalaciones y me dio plena libertad para moverme por todos los talleres y fotografiar todo lo que necesitara.

Era un 11 de diciembre, helaba y había una niebla densa que calaba los huesos. Mientras yo me ponía los guantes para no congelarme los dedos tomando las fotos, una decena de chicos, más jóvenes que yo, salían con una camiseta y un chaleco a empezar su trabajo en el campo.

Giré la vista y vi a dos hombres cargados con cajas que se dirigían a un almacén. Decidí acercarme a hablar con ellos y ví que estaban limpiando todas las verduras ecológicas que cultivan en Torrevirreina. También estuve en los talleres de pintura, carpintería y albañilería. No sé exactamente qué esperaba al ir a este centro. Tal vez gente problemática, marginal… La sensación que me llevé fue la de personas que trabajan muy duro cada día para cambiar sus vidas. Gente a la que a veces no damos una oportunidad por prejuicios sociales y que, gracias a la ayuda de Ozanam, pueden luchar para cambiar su vida.  

Desde la Fundación me dieron toda la ayuda posible para facilitarme el trabajo y me llevo la impresión de un grupo de personas cuya única labor es ayudar sin pedir nada a cambio

Fotoreportaje de Sandra Pallarés.