lunes, 26 de enero de 2015

MEDIACIÓN INTERCULTURAL CON ALUMNADO INMIGRANTE ESCOLARIZADO EN CENTROS EDUCATIVOS DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE ARAGÓN





Al plantear este proyecto, financiado por el Fondo Social Europeo e impulsado desde el CAREI (Centro Aragonés de Recursos para la Educación Inclusiva), partimos de las tres dimensiones de todo interculturalismo: igualdad, respeto a la diversidad e interacción positiva.

Para  esto el requisito fundamental es la mediación intercultural y el diálogo intercultural, y si plasmamos estas premisas se muestra la relevancia de incorporar aspectos como:

a) el reconocimiento de las diferentes expresiones culturales, lingüísticas o religiosas,
b) el cuidado de que “los otros” (todos somos otros) estén presentes en el ámbito educativo,
c) acciones para “multiculturalizar” nuestras escuelas, y desde ahí plantear la educación inclusiva.



Tiene que existir un esfuerzo educativo en materia de inmigración orientado al conjunto de los actores sociales en este ámbito de la inclusión: tanto de las familias autóctonas y de las de origen extranjero, pero también del conjunto de funcionarios y todo el cuerpo docente.

Las familias autóctonas con su actitud tienen la llave principal para la inclusión, la integración social y la convivencia intercultural; las familias inmigrantes deben labrar su incorporación en el marco de la ciudadanía receptora y vivir con madurez su proceso de asentamiento; y las administraciones han de trabajar en una adecuación institucional, normativa y profesional al nuevo contexto multicultural, reciclando sus capacidades y competencias.

La convivencia siempre estará asociada al conflicto regulado y para ello es primordial la mediación, incidiendo en la prevención y resolución pacífica de los conflictos sociales e interpersonales, siempre presentes, y “gestionables”.

Mi experiencia como voluntaria

Empecé con el voluntariado porque quería dedicar parte de mi tiempo libre hacer alguna actividad relacionada con personas mayores, pienso que  debido a mi experiencia familiar.

Me informaron en la Fundación y salí de allí con  las ideas muy claras, quería aportar algo de mí, y encima podía hacerlo. Me interesaba el contacto con personas mayores en general, y en especial  con las que estaban allí por decisión de sus familiares y no por su propia voluntad, me parecía una situación difícil,  aunque el ambiente del día a día de sus trabajadoras no puede ser más acogedor, servicial, de cariño, mucha paciencia, comprensión y una buena dosis de humildad.


martes, 13 de enero de 2015

Una de mis grandes aficiones

Soy Pedro Martín, residente desde hace tres meses de la Residencia y Centro de día Ozanam Nuestra Señora del Carmen. Hasta entonces vivía sólo en “El Temple”, un pueblecito de la provincia de Huesca.     Una de mis grandes aficiones, que aprendí observando como lo hacían otros, es hacer objetos de madera, como cucharas y tenedores...

Pensé que al dejar mi casa, también tendría que dejar atrás esta distracción, pero a los pocos días de estar aquí, me propusieron habilitarme un espacio para que pudiera seguir entreteniéndome como lo venía haciendo hasta ahora. Me falto tiempo para ir al pueblo y traerme el material y la herramienta necesaria. Para mí esto ha sido muy importante porque supone una diversión y a la vez una manera de seguir sintiéndome útil.



                                                                                                                                      Pedro Martín